sábado, 20 de diciembre de 2008

Carta a Papá Nöel

Querido Papá Nöel

Este año he intentado ser como siempre y no peor que de costumbre. Debo decirte que no siempre lo consigo como bien te habrán contado tus elfos vigila sueños si han estado revisando los míos.
Hay veces en las que me descubro pensando mal de alguien y tengo que reñirme a mi misma, pero es que no me doy cuenta hasta el rato de estar haciéndolo.
Otras veces pienso que si alguien leyera mi mente me moriría de vergüenza, porque tengo ideas muy curiosas y raras y sueño mucho con historias bonitas.
Yo no sé que pensarían los que caminan por la calle a mi lado si tuvieran el poder de ver en mi interior y saber así que creo que pueden existir extraterrestres, o que a veces yo misma pienso que me gustaría serlo yo. O que creo en energías buenas a las que llamo hadas.
Me alegro Mucho de que Dios me diera una mente cerrada y no con ventanita, así paso menos vergüenza. Pero a veces me gustarían que otros si tuvieran ventanitas, porque son gente que hace cosas y yo no entiendo y a lo mejor mirándoles por dentro vería sus intenciones y podría saber porque son como son.
Estimado Papá Nöel este año ya sabes que me he pedido otro juego de Nintendo DS, si puedes me lo traes y si no, pues esperaré a poder ahorrar yo misma. Tú tranquilo que yo sé que andas muy liado y con muchas cosas que hacer. Lo que si te pediría, si no te importa, dado que lo mismo los conoces en persona, es que me mandarás un ángel. Me haría mucha ilusión conocer uno, verlo de verdad. El año pasado se lo pedí a los Reyes Magos y me dejaron una carta el día de Reyes comentándome que lo sentían pero que todos los ángeles estaban ocupados atendiendo todos los desastres de la humanidad.
Así que he pensado que si hablas con Dios estos días podrías pedirle que por favor en estas Navidades no nos mande más desastres naturales, ni muertes, ni deje a nadie sólo sin cariño, que mande comida a mis compañeros los hombres del Mundo, así los ángeles podría tener vacaciones y venir a vernos a otros niños, que sólo queremos saber cómo son.
También querido Papá Nöel si puedes me gustaría que nos dejaras en casa una botellita de salud, para ir bebiéndola todo el año. Y si puedes dejar una en cada Hospital de este planeta te estaría más agradecida. Yo no quiero que mis abuelos muertos vengan en espíritu a verme, quiero que estén tranquilos y cuidados allí donde estén y que les digas de mi parte que nunca les olvido por muy poco tiempo que los he disfrutado. Si puedes también, entre viaje y viaje, dile al hermano que no he tenido aún, que a ver si se anima a acercarse a casa, yo le espero hace mucho tiempo. Me gustaría que les dejases tranquilidad, un saquito lleno, a ser posible a los de mi familia.
Supongo que te pido demasiado, pero estas cosas sólo se las puedo pedir a los seres mágicos, por eso te lo pido a ti, porque aunque no existes, tu magia está en mi mundo en estos días, y si la gente te puede dar cuerpo, forma y realidad, lo mismo tú puedes hacer con mis deseos.

Te escribo el año que viene.

Tu amiga y admiradora Anaïs Madera.